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La verificación de edad de menores en redes: un problema que atajar

Hoy en día son muchos los jóvenes que usan las redes sociales a diario. Además, el número de usuarios se ha incrementado considerablemente en los últimos años gracias al desarrollo de nuevas plataformas sociales y a las nuevas funcionalidades de las redes ya existentes. Según la Interactive Advertising Bureau (IAB), el 85,5% de la gente española entre 16-65 años son usuarios de las redes sociales

El problema no es la gran cantidad de usuarios que hay, sino que muchos de esos usuarios son jóvenes que no llegan a los 14 años, la edad mínima para poder usar las redes sociales. De hecho, actualmente a partir de los 7 años muchos niños empiezan a usarlas para hablar con sus amigos, ver vídeos o compartir contenidos. Y con la llegada de nuevas plataformas sociales como Tik Tok, el aumento de la presencia de menores en redes sociales es cada vez más acelerado. 

Según un estudio de Net Children Go Mobile, un 45% de los menores entre 9 y 16 años poseen un perfil en al menos una red social. “Mis padres saben que tengo redes sociales y, de hecho, controlan todo lo que veo en mis perfiles y a quién sigo”, comenta una chica de 10 años y que es usuaria de Instagram y Tik Tok. Pero, por otro lado, muchos padres no son conscientes de lo que sus hijos/as ven en las redes sociales. 

¿Qué medidas toman las redes sociales?

Todas las redes sociales tienen una edad mínima que oscila entre los 13-14 años dependiendo de la política de privacidad de cada red. Sin embargo, en Europa, WhatsApp es la excepción, estableciendo los 16 como la edad mínima permitida. El problema surge cuando las redes no hacen ninguna verificación de edad o no piden el consentimiento parental. El menor de edad en cuestión puede mentir, aunque hubiera control parental.

Twitter es una de las redes más controladas en este sentido, puesto que si hay una verificación y en los casos donde un menor tiene una cuenta suelen estar controlada por sus padres o tutor legal. Pero al no haber un control parental un menor puede hacerse una cuenta cuando quiera. Sin embargo, los datos indican que esta red social no es la popular entre los más jóvenes.

Captura de pantalla en la red YouTube Kids.

Existen plataformas dirigidas a los/as niños/as, tales como YouTube Kids o Messenger Kids, que sí tienen un mayor control sobre los contenidos que reciben sus usuarios, puesto que son menores de edad. En Messenger, por ejemplo, el/la menor tiene que registrarse mediante la cuenta de sus padres y en YouTube Kids existe la opción del control parental.  

Otras redes no poseen verificación de edad ni control parental. Sin embargo, en Instagram o Twitter, si un/a menor crea una cuenta, en su descripción deberá poner que está dirigida y controlada por sus padres o tutor legal. Las medidas que se observan en la actualidad son escasas y desde pequeños/as tienen inquietud por el mundo de las redes sociales. Ante la ineficacia de estas posibles medidas, la educación digital es fundamental para tratar de advertir desde edades tempranas de las bondades y peligros de la red, así como el fomento de un uso responsable.

Se ha podido observar la facilidad con la que se puede mentir sobre la edad en el momento de crear una cuenta. Es por eso por lo que la familia tiene un papel fundamental en la educación digital de sus hijos/as. O, por otra parte, que la seguridad de las redes sociales en cuanto al límite de edad sea más estricto, pero es un tema complejo de abordar porque cualquiera puede mentir en relación a la edad. Entonces, se plantea la solución de crear algún algoritmo que tenga la inteligencia para detectar cuándo alguien está mintiendo.