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Teletrabajo y coronavirus: siete consejos

Las circunstancias actuales han provocado que muchas empresas propongan a sus trabajadores hacer teletrabajo. En España, solo un 4,3% se conecta a distancia para desempeñar su trabajo, según las estadísticas de Eurostat. Sin embargo, la situación ha provocado que algunos negocios empiecen a desarrollar métodos de trabajo online para no cerrarlos mientras dure la crisis.

El tráfico de datos se ha disparado en los últimos días, esto ha provocado que las compañías tecnológicas den a la población un toque de atención. Debe hacerse un consumo responsable de los datos para facilitar la velocidad y que no se produzca un colapso. Además, según un estudio de Adecco, en España ha aumentado el teletrabajo en el cuarto trimestre de 2019, por lo que las cifras alcanzan el 7,9%, un máximo histórico. Pero estas cifras son anteriores a esta crisis, por lo que ha podido aumentar en las últimas semanas.

Algunas familias van a tener que conciliar el teletrabajo con los niños/as, por lo que ahora más que nunca será necesaria la organización. Pero lo que es primordial ahora es cuidarse, más que nunca. Anota estos consejos para teletrabajar desde casa y no sobresaturar tus días con la misma rutina:

1. Buscar un lugar luminoso para trabajar

Lo ideal es habilitar un lugar de trabajo diferente a donde se duerme para así separar los dos espacios. La luz natural y la comodidad son dos factores muy importantes para sentirse a gusto y no agobiarse. 

Mantener el orden resulta fundamental, especialmente, si trabaja más de una persona en el mismo espacio. Antes de empezar con la actividad, es necesario equipar el escritorio con todo aquello que se vaya a necesitar para el correcto desenvolvimiento del trabajo.

2. ¡Pijama fuera!

La mayoría de artículos y expertos que llevan años practicando el teletrabajo lo dicen: ¡Vístete como si te fueras al trabajo! Es una pequeña forma de ‘engañar’ al cerebro. Se establece una rutina de higiene, como la que se tiene de manera habitual, y vestirse como si realmente fueras a irte de casa. Esto va a ayudar a que, durante unas horas, puedas sentirte como si estuvieras en la oficina. 

3. Establecer una rutina

Lo que más se echa de menos estando en confinamiento es la rutina habitual. Ir y volver en el metro, subir las escaleras hasta casa, en definitiva, pequeñas cosas que se echan en falta. Ahora lo importante es hacer una planificación para poder estar a pleno rendimiento y aprovechar al máximo el tiempo.

Es imprescindible crear esta nueva rutina, pero se debe ser un poco flexible para introducir nuevas actividades que rompan la monotonía. De esta forma, los días no serán tan iguales.

4. Pequeñas pausas para dar aire

La pausa para el café sigue siendo necesaria, aunque no se esté en la oficina. Mantener una postura cómoda y, de vez en cuando, hacer estiramientos resulta positivo para relajar los músculos ante la tensión.

Ir cambiando de tareas hará menos monótona la rutina de trabajo. E imprescindible tomar una actitud positiva, eso ayudará al estado anímico y, por ende, repercutirá en el trabajo que se vaya a desarrollar.

5. Interactuar con compañeros de trabajo

La distancia no debe modificar el hábito de comunicarse entre compañeros. De hecho, es incluso más importante que antes. Solo de esta forma se podrá continuar trabajando en equipo y de una manera eficiente. Estar en contacto directo con ellos a través de mensajes o videollamadas y mantenerles al tanto de lo que se va realizando es básico. Es una manera de continuar con la normalidad, igual que se haría en la rutina diaria.

6. Evitar las distracciones

Mensajes, llamadas inoportunas o menciones en redes sociales. Durante el periodo de trabajo, se debe dejar de lado la interacción social para poder rendir de una forma más eficiente. El comportamiento no tiene por qué cambiar, solo porque se esté en otro lugar.

Si el trabajo no requiere del teléfono, lo más favorable es tenerlo apagado. De esta forma, no podrá molestar y será una distracción menos. Ante la falta de concentración, una música bajita siempre favorece, especialmente, a los trabajos más creativos.

7. Aprender a desconectar al terminar de trabajar

Es cierto que no se puede salir, pero eso no impide que se pueda disfrutar de las pequeñas cosas. Escuchar música, ver una película, leer un buen libro o utilizar cualquiera de los recursos culturales que se han habilitado de manera online a raíz de esta crisis. Hay muchas opciones de ocio con las que despejar la mente y tratar de desconectar una vez se haya terminado el trabajo.