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Cinco consejos para fotografiar al «otro»

Hoy en día todos somos capaces de transformarnos en fotógrafos. Estos consejos te ayudarán a registrar de la mejor forma las personas, lugares y momentos que encuentres en tus viajes
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Hoy en día todos somos capaces de transformarnos en fotógrafos y captar instantáneas únicas. Foto: Mireia Sanz.

La fotografía es un arte al alcance de todos. Con más o menos pericia, con cámaras más o menos profesionales (o con un simple smartphone) y con un ojo fotográfico más o menos trabajado, hoy en día todos somos capaces de transformarnos en fotógrafos y captar instantáneas únicas. Fotografía de viajes, reportajes fotográficos, bodegones, ensayos, fotografía de moda, snaps o fotografía sociodocumental. Son muchos los géneros que encontramos dentro del conocido como octavo arte, pero uno de los más reclamados, y a la vez difíciles de abordar, es el de los retratos.

Un brillo en los ojos que habla por sí solo. Una sonrisa cómplice que expresa mucho más que felicidad. Arrugas en la frente de sabiduría. Manchas en una piel tostada por horas de trabajo al sol. Ya lo apuntó el fotógrafo suizo Robert Frank: “Hay una cosa que toda fotografía ha de tener: la humanidad del momento”.

Uno de los momentos más recurrentes para fotografiar personas es cuando viajamos. Visitamos otro país, otro continente u otra ciudad y nos cautiva su gente: cómo visten, cómo se comportan, su color de piel, su mirada… detalles que nos transmiten mucho sobre su cultura. Este tipo de fotografía es conocida como la fotografía antropológica, cuyo objetivo es describir y analizar, justamente, la diversidad cultural de la humanidad.

A continuación te damos cinco consejos para ayudarte a perder el miedo a fotografía a otros.

1.- Acércate a tu ‘objetivo’

Somos personas tratando de fotografiar personas. Por tanto, el contacto será un gran aliado para conseguir la confianza de nuestro “modelo”. A nadie le gusta sentirse observado, o pensar que le han tomado una fotografía sin permiso. Por ello, es importante generar empatía con la persona que queremos fotografiar. Hablar con ella, explicarle nuestros motivos para tomar la fotografía y generar confianza. A parte de conseguir un buen retrato, seguramente aprenderemos mucho escuchándole.

2.- Conoce la cultura que visitas

Foto: Mireia Sanz.

Cuando viajamos al extranjero es fundamental adaptarse a un entorno cultural distinto. Conocer cuáles son las normas y leyes del país que visitamos, así como las tradiciones, leyendas y supersticiones. Por ejemplo, hay algunas tribus aborígenes que tienen la creencia de que la fotografía les roba el alma, y son reacios a ponerse delante de una cámara. Conocer estas particularidades nos ayudará a realizar nuestro trabajo de forma respetuosa.

3.- Busca la simplicidad

Menos es más. Si estás realizando un retrato, céntrate en la persona e intenta no cargar la instantánea de elementos que pueden distraer la mirada. Podemos hacer zoom con el objetivo para captar los ojos, abrir un poco para retratar la forma del rostro, o tomar un retrato de medio cuerpo, intentando usar la profundidad de campo, desenfocando todos los elementos que no jueguen un papel importante en nuestro encuadre.

4.- Estudia la luz

La iluminación es un efecto fundamental en cualquier género fotográfico. Un retrato sobreexpuesto (quemado por la luz) o subexpuesto (con falta de luz) puede dañar todo nuestro trabajo. Intenta evitar sombras y valora si usar luz natural (la generada por el sol) o artificial.

5.- Busca la naturalidad

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Foto: Mireia Sanz.

Abre tus ojos antes de enfocar con la cámara. El fotógrafo debe tener paciencia, observar y decidir cuál es el mejor momento para “disparar” la fotografía. Busca siempre la naturalidad en las personas. Intentar forzar posturas o situaciones no siempre es la mejor opción, pues muchas veces esa falta de naturalidad queda plasmada en la misma fotografía.

 

Por Mireia Sanz

Investigadora del Gabinete de Comunicación y Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona.