Consejos

Siete consejos para fomentar la participación de las familias en la escuela

Una familia con visión participativa en la educación ayuda al niño en el proceso de aprendizaje, mejora su rendimiento escolar y hace que se sienta apoyado
Foto: pixabay.com

“Si el hogar fracasa, no le pidamos al docente que arregle los agujeros que hay en él, hay docencia y formación en cada madre que se preocupa por la suerte y formación de sus hijos, dónde están y dónde no están (…), y esto tiene tanta importancia como la docencia, porque es el ejemplo formador”
José Mujica

La participación de la familia en la educación es preponderante para el desarrollo integral de los niños porque es el primer entorno social en donde se desenvuelven, son los padres los primeros maestros que educarán a sus hijos en temas de valores y principios que se desarrollarán a lo largo de su vida.

Con el inicio de la vida académica del niño comienza una corresponsabilidad entre la escuela y los padres. Este vínculo brinda apoyo, soporte y es complementario en el proceso educativo.

Recogemos a continuación algunos consejos para involucrar a la familia en la participación activa en la educación de sus hijos:

  1. Charla de integración familiarLa primera reunión de curso se puede utilizar para concebir la idea que el maestro, los padres y los niños formarán una gran familia en el año escolar en busca de un bienestar común.
  2. Actividades de aula. “Construyo mi historia familiar” puede ser el tema de una actividad para empezar a conocer el entorno del niño en aspectos como los integrantes de la familia, su situación familiar, el trabajo de l­­­­os padres, etc. Luego lo presentará en clase a sus compañeros.
  3. Gymkanas u olimpiadas. Organizar actos deportivos y culturales donde no solo participen los niños, sino que se se incluyan a padres y madres de familia para promover la unión y el trabajo en equipo.
  4. Día de la familia. Planifica un día dedicado a compartir con las familias de los niños. Es una ocasión donde se puede charlar en un ambiente más informal y estrechar lazos de compañerismo entre los padres.
  5. Grupos interactivos de padres y madres de familia donde se fomente el diálogo, se intercambie información, se planteen dudas, consulta de tareas, etc. Se puede crear, por ejemplo, un grupo de WhatsApp.
  6. Contacto diario. La entrada o la salida de alumnos del centro se puede aprovechar para intercambiar información sobre hechos concretos del niño (está enfermo, no durmió bien) que pueden afectar su aprendizaje.
  7. Entrevistas y tutorías. Las entrevistas son reuniones personalizadas en las que los docentes se encuentran con las familias. También servirán a lo largo del curso para la puesta en común de ideas.

Recuerda que no es necesario abrumar a las familias con una cantidad de actividades que resulten excesivas e innecesarias, sino que debemos involucrar a las familias en la medida de lo posible recordando que también tienen otras responsabilidades personales y laborales que cumplir.