En profundidad

Ciencia y tecnología: cosas de chicas

Existen profesiones a las que acompañan estereotipos de género o prejuicios, especialmente, las pertenecientes a ramas científicas y tecnológicas. La imagen del científico de bata y gafas ha evolucionado y cada vez hay más mujeres que se inclinan por estos estudios. Sin embargo, los datos siguen mostrando una mayoría masculina en campos como la ingeniería y la tecnología. 

El camino a la igualdad pasa también por la universidad. Aunque los datos evidencian que cada vez hay más mujeres cursando estudios superiores, lo cierto es que solo un 28,5% de mujeres se inclinan por carreras de ingeniería, informática y construcción, y un 12,9% de informática. Pero, ¿por qué no escogen estas carreras? Según el informe PISA, las chicas creen que no serán capaces de destacar en estos campos, y es que solo una de cada cinco chicas de 15 años quiere dedicarse a profesiones técnicas. 

Otra de las barreras que existen a la hora de optar a puestos de responsabilidad es la conciliación familiar. Muchas consideran que no van a poder romper el techo de cristal, debido a esa falta de apoyo y los datos reflejan estas preocupaciones. Menos del 30% de los investigadores en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas son mujeres, según los datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Fuente: UNESCO Institute for Stadistics.

¿Preparadas para las profesiones del futuro?

Cada día suena con más fuerza que las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas son el futuro. Teniendo en cuenta los datos anteriormente citados, resulta fundamental incentivar y animar desde la infancia a aquellas niñas que sientan curiosidades por estas materias.

Especialistas en ciberseguridad, en inteligencia artificial o desarrolladoras de software, son algunos de los empleos del futuro que señala el estudio Empleo IT y Mujer: 10 profesiones con futuro, llevado a cabo por Infoempleo y la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Poder alcanzar estos puestos de trabajo en un futuro suponen empezar a luchar por romper los estereotipos y barreras actuales.

España se encuentra en el top cinco de países europeos tecnológicos, según el Informe de la Situación del Sector Tecnológico Europeo en 2019. Sin embargo, continúa estando por detrás de otros, porque solo cuenta con tres investigadores y siete desarrolladores por cada 1.000 habitantes. Este informe también evidencia la igualdad de género en estas profesiones en España y en el resto de Europa, en general. 

La ciencia y la tecnología tienen una tarea pendiente con la mujer desde hace mucho tiempo. El apoyo de las instituciones y la inclusión en la educación desde la infancia es imprescindible para conseguir aumentar la presencia femenina en estas materias. Así como las movilizaciones sociales para conseguir un futuro más justo e igualitario.