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Fact-Checking 2020: Las principales organizaciones, herramientas y expertos cubiertos por AIKA Educación

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Son más de diez las predicciones lanzadas por el  Nieman Lab de Harvard respecto al impacto de la desinformación en el periodismo para el 2021. En AIKA Educación ya hemos abordado tales predicciones lanzadas por los más influyentes periodistas estadounidenses en relación a varios temas referidos al ejercicio periodístico y su relación con la sociedad; sin embargo, la distribución de contenidos falsos y uno de los principales remedios usados para combatirse merece un espacio aparte: el Fact-Checking.

En términos castellanos, hablamos de la verificación de hechos o contenidos engañosos o falsos. Aquí presentamos un resumen de todo el trabajo realizado por nuestro equipo durante el 2020 para identificar a las principales organizaciones de Fact-Checkers independientes y de medios, iniciativas internacionales, herramientas y estudios, así como, entrevistas a expertos o experimentados fact-checkers. Todas estos son iniciativas y esfuerzos que proponemos con el fin de fomentar la alfabetización mediática, una misión de AIKA Educación.

Fact-Checking y verificadoras de medios

Cada vez más necesarias. En tiempos de posverdad, cuando se postulan a diestra y siniestra, diferentes versiones de una realidad, como un catálogo de Netflix, en el que no escoges películas o series atractivas, sino que seleccionas aquellas verdades, medias verdades o mentiras que te gustarían creer, las organizaciones o secciones de medios encargados de verificar los contenidos falsos suenan a panacea para solucionar el crecimiento continuo de la desinformación o circulación de las mal llamadas «fake news».

Aunque tal vez no sean la solución completa, es un necesario complemento para abordar esta problemática que ya rompió los límites del 2.0 para instalarse en la primera etapa del 3.0 con el desarrollo de la inteligencia artificial, la gestión de metadatos y la personalización de contenidos en las plataformas con sus respectivas burbujas de realidad y cuentas fantasmas o bots esparciendo masivamente la mentira en redes sociales. He aquí algunas de las iniciativas más resaltantes recogidas a lo largo del año por nuestras corresponsales Kelly Robledo y Judith Martínez.

Dentro del continente europeo, el prestigioso diario Le Monde lanzó Décodex . Se trata de un sistema creado para detectar la desinformación y centrada en ayudar a los cibernautas a corroborar si los contenidos o los medios a los que están expuestos son veraces. Para ello, propone tres herramientas de fácil uso, que son: una extensión a usar en Chrome y Firefox para saber en tiempo real si el sitio es confiable o tiende a distribuir contenidos falsos; un motor de búsqueda para verificar la confiabilidad del portal consultado ahí; y artículos de alfabetización mediática para distinguir contenidos falsos de los que no lo son.

La agencia EFE lanzó en el 2019 su propio servicio de verificación de datos denominada EFE Verifica. Para esto, se apoyan en tecnologías como inteligencia artificial y en una estructura corroborativa de siete pasos para analizar los mensajes políticos y de cuatro pasos para las publicaciones virales. En el primer caso evalúan la relevancia de la frase, su significado, la fuente, contexto, corroboración con expertos y fuentes alternativas, recopilación de pruebas, conclusión y verificación propia. Respecto a los posts en redes sociales, se parte con contenido viral, fuente de origen para corroborar si hubo o no manipulación, se recurre al usuario que compartió el contenido original o buscan señales en las imágenes y finalmente se aplican los pasos usados en la verificación del discurso público.

Newtral, dirigida por la periodista Ana Pastor, es una organización de verificación de contenidos falsos, fundada a modo de startup. Actualmente es una de las dos más representativas en su rubro y ha sido también el primer equipo signatario en España de la Red Internacional de Verificación de hechos IFCN (International Factchecking Network); siendo que esta última se dedica a aplicar un  Código de Principios a todos sus firmantes que garanticen la aplicación de buenas prácticas, metodologías de trabajo, independencia y neutralidad en el desarrollo de contenidos y ejercicio periodístico.

La organización de Fact-Checking de origen español Maldita es una asociación sin fines de lucro, en cuyo portal web alerta sobre contenidos que desinforman y comparte herramientas para desvirtuar la circulación de los mismos. Cuenta con secciones como Maldita Hemeroteca, Maldito Bulo, Maldita Ciencia y Maldito Dato. Maldita.es tiene como objetivos la lucha contra la desinformación, promover la alfabetización mediática, monitorear el discurso político y promover la transparencia en las instituciones públicas y privadas. Forma parte del IFCN desde el 2018.

De igual forma, encontramos a la catalana Verificat, la primera organización de Fact-Cheking de esta comunidad autónoma. Nacida en el 2019, se trata de una organización sin ánimos de lucro enfocada en la desinformación que circula en Cataluña. Para esto, cuentan con un portal web en catalán y español, en donde verifican el discurso político y el contenido distribuido en las redes sociales, además de enfocar varios de sus esfuerzos a promover la alfabetización mediática.

De igual forma, ante la necesidad de combatir la desinformación esparcida por todo el mundo, Latinoamérica cuenta con varias iniciativas de Fact-Checking. Una de las más representativas es la argentina Chequeado. Considerada el primer medio digital no partidario dedicado a combatir este flagelo, fue creada en el 2010 con el fin de verificar el discurso público, promover la transparencia informativa y la apertura de datos. Esta organización propone un sistema de calificación “verdadero” a “falso” sobre afirmaciones de políticos, medios y contenidos virales circulando en redes sociales, basado en su consistencia con los hechos y datos que estos presentan.

Brasil cuenta con interesantes organizaciones dedicadas a la verificación de hechos, como Aos Fatos y La Lupa. La primera se trata de una Fact-Checking que bajo una fórmula de siete pasos analiza las declaraciones de políticos y autoridades nacionales estableciendo categorías desinformativas como «verdadero», «impreciso», «exagerado», «contradictorio», insostenible», distorsionado» o «falso». Mientras que La Lupa, que fue la primera de su rubro en la nación brasileña, es un proyecto fundado por Cristina Tardáguila, la actual directora del IFCN, en el 2015. Se basa en la observación diaria de las declaraciones públicas en base tres criterios de relevancia referidos a «quién habla» (personalidades destacadas o públicas), «qué habla» (declaraciones con impacto social) y «qué ruido hace»(que hayan cobrado relevancia en medios o internet). Sin embargo, desde el año pasado, debido a una alianza de colaboración con Facebook, también ejecutan su sistema de verificación a los contenidos sospechosos difundidos por fuentes no oficiales.

En Perú, nos encontramos con Ojo Biónico, una sección del medio nativo digital Ojo Público, que bajo el enfoque de periodismo de investigación y de datos de su organización madre, se especializa en la revisión de afirmaciones y contenidos distribuidos en el ecosistema mediático y plataformas de medios sociales, discriminando aquellos datos o publicaciones falsas de las que no lo son. También vale resaltar, la sección Verificador, del reconocido medio peruano La República, orientado a corroborar los contenidos falsos que circulan en las plataformas de medios y redes sociales, así como las afirmaciones falsas.

El Detector, desarrollado por el medio digital colombiano La Silla Vacía es una herramienta enfocada en desenmascar la desinformación que circula en el discurso público, Facebook y Whatsapp. Así, en el primer caso, corrobora las declaraciones públicas de algún personaje de poder en Colombia bajo un sistema de seis pasos que considera la relevancia, impacto, que sea verificable, contexto y voz de expertos para calificarla como: cierta, cierta pero, apresurado, debatible, exagerado, engañoso, falso e inchequeable. A nivel de Facebook, seleccionan los contenidos calificados como sospechosos por los usuarios y le aplican el sistema del detector anterior. Y tratándose de Whatsapp, sus sistema de detección se pone en acción, cuando un usuario de esta red de mensajería contacta a La Silla Vacía para exponer una cadena de mensajes potencialmente falso, lo que será analizado siempre que se trata de uno de los temas que suele cubrir este medio y sea relevante.

México también cuenta con un interesante proyecto de Fact-Checking como es Sabueso, perteneciente al medio nativo digital Animal Político. Nacido en el 2015 como un proyecto de verificación del discurso, se encarga de verificar una frase relevante dentro de la esfera pública mexicana, a fin de establecer su certeza o falsedad en base a una metodología de siete pasos, que considera factores como relevancia, fuente y contrastación de datos, etc., estableciendo categorías de contenidos falsos: ridículo, falso, mentir con la verdad, engañoso, no se puede probar, discutible, inexacto y verdadero.

Iniciativas internacionales de Fact-Checking

The Trust Project es un grupo internacional de medios de comunicación, cuya tarea es combatir la desinformación, promoviendo normas de transparencia, exactitud, imparcialidad e inclusión dentro del campo del periodismo. Por medio de un sistema de ocho indicadores de confianza que evalúan las publicaciones estándar del medio, el periodista y la dedicación o compromiso oculto de cada historia, además de dar un poco de contexto, este proyecto permite mostrar o etiquetar aquellas noticias dignas de confianza para los usuarios, que califica a una pieza periodística como opinión, análisis o contenido pago. Este sistema también es usado por las plataformas de Google, Facebook y Bing para mostrar o etiquetar las noticias que son calificadas como confiables.

De Gran Bretaña, nace Full Fact, una organización sin fines de lucro, conformada por una red de periodistas, activistas y otros interesados en la lucha contra la desinformación. Para lo cual verifican afirmaciones de personajes públicos y contenidos virales por medio de un seguimiento del hecho desmentido, demandando la corrección de lo afirmado, usando tecnologías y recursos investigativas para activar la alerta cuando la desinformación vuelve a circular y ejecutando el activismo con campañas a poner el tema en el debate público y legislativo.

Conformada por 28 organizaciones de Fact-Checking de 16 países de América Latina nació en marzo de este año la red Latam Chequea Coronavirus con el firme objetivo de brindar asistencia y herramientas a periodistas y verificadores en la lucha contra la infomedia o gran circulación de contenidos falsos bajo el contexto del coronavirus. La iniciativa resulta interesante, porque estructura mediante una base de datos bastante intuitiva, los principales bulos que circulan en diferentes países latinoamericanos, agrupando los contenidos falsos detectados en título, país, descripción, fecha de verificación, fact-checker, formato usado, enlace de verificación, origen, si circuló en otros países, etc. Este proyecto es coordinado por la verificadora Chequeado y avalado por Google.

Herramientas de Fact-Checking

Si hay algo que el exitoso medio The New York Times sabe hacer es usar herramientas novedosas para garantizar la calidad del periodismo y los contenidos. Bajo esta filosofía, y en alianza con IBM, nace el proyecto The News Provenance Project. Este sistema funciona por medio de tecnología blockchain o cadena de bloques para almacenar, de forma segura e inalterable, información contextual sobre las imágenes, como origen, fecha original, quién tomó y publicó la fotografía y cómo ha sido usada por varias organizaciones.

Vale ponerle atención a las herramientas de verificación automatizada de datos de la británica Full Fact. Aunque actualmente se encuentran en fase de desarrollo, esta organización de Fact-Checking ya ha anunciado algunos de sus objetivos y avances en torno a agilizar la tarea de verificación de contenidos falsos por medio del uso de inteligencia artificial que ayude a los encargados de esta labor saber lo más importante en torno a esta, cuando alguien repite algo que ya fue corroborado como falso y hacer un trabajo en tiempo real o cercano a esto. La propuesta de Full Fact, que es pensada como una herramienta disponible para otras organizaciones de verificación o periodistas involucrados en este campo, propone herramientas tech que recopilen y monitoreen datos en internet; identifiquen y etiqueten declaraciones por medio de una adaptación del algoritmo del procesamiento del lenguaje natural o modelo BERT, propiedad de Google Research; afirmaciones coincidentes con verificaciones previas; identificación semántica; control en tiempo real; y verificación y publicación de resultados.

La Unión Europea se ha unido a la lucha contra la desinformación, por medio de la plataforma de big data integrada denominada FANDANGO. Se trata de un proyecto que agrega, almacena y corrobora diferentes tipos de datos, noticias, fuentes de medios, redes sociales, datos abiertos, permitiendo así la conformación de una estructura informativa, eficiente y fácilmente verificable a favor de los medios tradicionales y ciudadanos europeos. Esta iniciativa se aplicará a contenidos relacionados a tres narrativas macro, como clima, inmigración y contexto europeo, considerados marcos típicos bajo los que se enmarcas las campañas de desinformación e interferencia en la opinión pública, además de que son escenarios que favorecen la verificación de hechos.

Estudios sobre Fact-Checking

A fines de julio, en AIKA Educación nuestra corresponsal Judith Martínez, desarrolló un mapeo de los más representativos artículos , estudios académicos e investigaciones desarrolladas en torno a las organizaciones de verificación de da datos. Identificando cinco de ellas que fueron explicadas en su respectivo informe. En esta ocasión, las citamos con breves palabras

  • Fact-Checking un nuevo desafío para el periodismo: Se trata de un artículo en donde se contrasta los puntos de vista de académicos y  profesionales del fact-Checking respecto al crecimiento de esta actividad, las oportunidades laborales que concede a los periodistas y su ponderación como una competencia indispensable para el mismo. Este informe fue escrito por escrito por María José Ufarte Ruiz, Lidia Peralta García y Francisco José Murcia Verdú.
  • Periodismo, medios y tecnología: tendencias y predicciones para el 2020: Basado en una encuesta aplicada a 233 líderes digitales de 32 países para las tendencias del periodismo para el 2020, este informe también resalta el crecimiento de la verificación de datos en medios desde el 2016 y a modo de autocrítica, se revela que el 85% de encuestados cree que los medios deben hacer más para identificar la mentira de las medias verdades. Fue desarrollado por Reuters Institute for the Study of Journalism.
  • El boom del fact checking en América Latina. Aprendizajes y desafíos del caso de Chequeado: Es una publicación que parte de la experiencia de la plataforma argentina de fact-Checking Chequeado, considerada la primera de su campo en América Latina y tal vez uno de los modelos más autosustentables. Los autores son en su mayoría parte del equipo de esta verificadora de datos y ellos desde su experiencia comparte reflexiones sobre este sector en la región latinoamericana; así como los inicios, la evolución, la metodología, los proyectos y la interacción de esta plataforma en la sociedad argentina.
  • Plataformas independientes de fact-checking en España e Italia. Características, organización y método: Al igual que la anterior, se parte de la experiencia de las plataformas españolas Maldito Bulo y Newtral Media, junto a la italiana, Pagella Política, con experiencia en este campo. Por medio de técnicas cualitativas, entrevistas semiestructuradas en profundidad a sus responsables se consigue una interesante investigación en donde se aborda el modelo de negocio de estas iniciativas, su amplia comunidad de seguidores en redes sociales, la inclusión de plantillas multidisciplinares etc. Los autores son los doctores María José Ufarte-Ruiz, Giuseppe Anzera y Francisco-José Murcia-Verdú.
  • Habilidades tecnológicas en el perfil de fact-checker para la verificación de la información en la sociedad red: En este artículo se resalta la influencia que ha cobrado la tecnología tanto en las salas de redacción como en la actividad de Fact-Checking y en las habilidades tecnológicas que el periodista a cargo de la verificación debe desarrollar para ser competente en este rubro. Lleva la firma de Ángel Vizoso, Xosé López-García y Xosé Perera-Fariña.

Entrevistas a Fact-Checkers y expertos del campo

Además del aporte académico, en AIKA Educación también nos hemos preocupado por incluir la visión los figuras representativas del sector de Fact-Checking tanto de la arena periodística como del sector de la comunicación corporativa. En la presente sección, incluimos las cuatro entrevistas que nuestras corresponsales Gisela Schmidberg, Claudia Mallia, Belén Sancho Ligorred y quien escribe, hemos realizado a las representantes de las verificadoras de datos Chequeado, Olivia Sohr; de Newtral Educación, Itziar Bernaola; de la organización Trust Project, Sally Lehrman; y de la agencia de comunicación corporativa Atrevia, Cristina Cantero.

  • Olivia Sohr y los retos que nos trae la desinformación: La Coordinadora de Proyectos Especiales de la organización de Fact-Checking Chequeado conversa con AIKA Educación sobre el rol de su Chequeado, los peligros de la desinformación, además de compartirnos su opinión sobre las motivaciones de los gestores y difusores de los contenidos falsos, la experiencia de su medio en Argentina y los retos que plantea el panorama de las corrientes desinformativas en la sociedad actual.
  • Itziar Bernaola y la infodemia en tiempos de Covid-19: Como directora de Newtral Educación, división de alfabetización mediática de la organización de Fact-Checking Newtral, Bernaola habla sobre la más grande distribución de bulos que nunca se había visto en la historia, suscitada a partir del coronavirus. También denominada como infodemia, la comunicadora comparte la experiencia de Newtral verificando toda clase de contenidos falsos y engañosos relacionados a este evento, los tipos de bulo, los procesos de verificación aplicados, las herramientas empleadas por su organización y hace hincapié en la importancia de introducir la alfabetización mediática en el pensamiento colectivo y la educación básica.
  • Sally Lehrman y los indicadores de confianza: A mediados de año, AIKA Educación entrevistó a la actual CEO del consorcio internacional de medios The Trust Project, enfocado en promover la calidad del periodismo. Aquí, la también periodista nos habla sobre el proyecto y la metodología de indicadores de confianza planteada por su organización como una herramienta que promueva éticos y de calidad en las noticias, los periodistas y medios. Para esto, se ahonda en los medios y aliados acogidos a esta iniciativa, los países en donde se aplican estos indicadores, la influencia del proyecto en promover la alfabetización mediática de los usuarios y sus objetivos y planes de cara al futuro.
  • Cristina Cantero y el impacto de los contenidos falsos en el sector empresarial: Hasta ahora toda la atención sobre el fenómeno de la desinformación se ha concentrado principalmente en la esfera de la opinión pública y mediática; sin embargo, en la entrevista realizada a la directora de reputación y crisis de la consultora de comunicación ATREVIA, ya se empieza a notar una preocupación en la industria respecto a la ola de contenidos falsos y engañosos. No es para menos, algunas empresas, como Mercadona ya han sufrido los embates de las campañas desinformativas. En esta conversación, Cantero nos comenta el impacto que pueden tener los bulos en la gestión de la reputación empresarial, los protocolos para prevenir o combatir estas publicaciones desde la comunicación corporativa y el rol de los periodistas y medios de comunicación en cuanto a su rigurosidad en el tratamiento informativa para evitar a dispersión de mentiras.