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UNESCO: Los estereotipos frenan el ingreso de la mujer al sector tecnológico y de la IA

«Hemisferio izquierdo es igual al hombre como el derecho es igual a la mujer». Durante décadas teorías científicas han validado que el cerebro se divide en dos hemisferios. El primero, que controla el razonamiento, la habilidad científica y numérica, está más desarrollado en el caso de los hombres; y el segundo, más enfocado en aspectos emocionales se luce más en las mujeres.

Tales teorías han reforzado estereotipos de que las mujeres son buenas en tareas asistenciales o más empáticas, pero los hombres son mejores en ciencias y matemáticas. Sin embargo, no explican porque a pesar de tener ellas una puntuación más baja en la capacidad percibida de lenguaje de programación que los niños obtienen puntuaciones reales más altas en esta habilidad según el Estudio Internacional de Alfabetización Informática y de Computación: ¿estereotipos?

Según el capítulo de Inteligencia Artificial (IA) e igualdad de género del último informe de la UNESCO denominado “Dirigir la IA y las tecnologías de la información y comunicación avanzadas para las sociedades del conocimiento” (2019), los estereotipos promovidos por los roles de género explicarían el bajo porcentaje de mujeres en el campo de la ciencia y tecnología, en especial el de la IA. Sin embargo, estas tecnologías también tienen el inmenso poder de desmontar tales mitos.

Estereotipos de género por Pixabay

La UNESCO ha definido como una prioridad para alcanzar la “Agenda de Desarrollo Sostenible 2030” a la equidad de género, siendo el campo de la tecnología un área necesaria para impulsar esta condición de igualdad. Por ello, en el capítulo en referencia se hace énfasis en como la IA puede ahondar los estereotipos que ahora subyacen en la sociedad y a su vez derribarlos.

En el caso de la brecha digital de género, la UNESCO identifica que hay una cultura patriarcal que dificulta el acceso de las mujeres a la tecnología y el desarrollo de habilidades digitales, como la libertad de movimiento y la posibilidad de viajes inseguros para acudir a clases. E incluso en contextos más igualitarios hay estereotipos que condicionan la vocación de las mujeres hacia campos profesionales más ligados al servicio que a las ciencias y tecnologías.

El estudio comparte estudios del Centro de Talento para la Innovación (2016) y de Freeman (2019), que reportan experiencias de trabajo más negativas y estancamiento laboral en las mujeres y otros colectivos como el LGTB ( Lesbianas, Gais, ​ Bisexuales y Transgénero ). Por ejemplo, en países occidentales el 32% de mujeres en el sector de ciencias, ingeniería y tecnología en la encuesta reportó que ellas se sentían estancadas en sus carreras, mientras que en el caso de las mujeres africanas esta cifra llegó al 48%. Y el colectivo LGTB también reporta experiencias de trabajo más negativas que sus contrapartes no LGTB, con aproximadamente el 70% de los miembros del sector ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, reportando sentirse incómodos en su departamento.

La brecha de género también puede generar sesgos de un grupo y descuidar los intereses de otros colectivos, como el BIG DATA y los algoritmos se vuelven más influyentes en la vida diaria, la carencia de diversidad tendría serias consecuencias, causando problemas como sesgos o discriminación algorítmica, anota el análisis.

Verbigracia, según un estudio de comportamiento de software de reconocimiento facial sobre identificación de género, encontró que los programas de Microsoft e IBM tuvieron un ratio de error de 20.8% a 34.7% al intentar reconocer rostros de mujeres de piel oscura, mientras que en el caso de hombres de raza blanca el nivel de error fue de 0.0% a 0.3%.

De otro lado, el documento analiza los estereotipos de género que se han fortalecido con las asistentes de voces femeninas como Alexa (Amazon) o Siri (Apple), entre otras. Y es que, desde las operadoras telefónicas de los años 50 y 60, las voces femeninas han sido usadas por las compañías tecnológicas en la historia, atribuyéndoles una tendencia natural en labores de asistencia y trabajo de servicio.

Otro problema obedece a la forma como las empresas de tecnología han configurado a sus asistentes de voz para responder a ataques sexuales. En este sentido, el Test de Quartz (2017) reveló el nivel de respuesta que da Siri cuando un usuario le dice “You are a slut” (en español: eres una puta), siendo su respuesta “I´d blush, If I could” (en español: yo me sonrojaría si pudiera).

Asimismo, la industria de robots sexuales se ha planteado como un instrumento que agrava la cosificación de las mujeres según lo refiere la UNESCO. Así, se plantea si este tipo de humanoides muy reales que le brindan a quienes los usan la libertad de tener relaciones sexuales cuando y como lo desean, los induce a buscar la dominación en sus relaciones con otros seres humanos.

Por ello, se propone diseñar robots sexuales que no reproduzcan estereotipos de género, sino que se estudie la degeneración de robots sexuales y el diseño de tecnología sexual superando el género binario. O incluso se comentan algunas investigaciones que sugieren el uso de estos robots en terapias para ofensores sexuales y reducir formas de ataque sexual.

El reporte también señala que, a inicios del 2018, hubo una explosión de deepfakes porno que afectaba principalmente a las celebridades mujeres y como tales tecnologías se han hecho más accesibles, ahora también tienen el potencial de afectar a todas las demás. Huffington Post encontró casos de mujeres quienes han sido víctimas de tales vídeos fake o falsos (2019).

Las afectadas temían que tales imágenes fueran tomadas por ciertas y esto afectara sus carreras y vidas. Eso se asume que ha sido usado como una forma de sometimiento contra las mujeres. Para el organismo, resulta clave que las víctimas tengan la posibilidad de que tales vídeos puedan retirarse de inmediato a solicitud de la víctima.

Entre sus conclusiones la UNESCO afirma que la IA es un campo naciente que tiene el potencial de minimizar sus implicaciones negativas y maximizar su potencial transformador de género antes de que las disparidades de género se hagan más grandes. Por ello, se ha enfocado en la IA a través de los lentes de la igualdad de género por medio de del estudio «I´d blush if I could« y se ha asociado con varias organizaciones para promover la participación y visibilidad de mujeres trabajando en IA.

Click aquí para ver el reporte «Steering AI and advanced ICTs for Knowledge Societies de la UNESCO».