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Entrevistas

Cómo viven y ven la brecha de género las mujeres Tech desde su experiencia

Brecha de género
Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Nuria, Fanny y Magda no solo mantienen una ajetreada agenda diaria de compromisos profesionales y/o académicos, además de los familiares. Ellas son tres profesionales del sector tecnológico que han compartido sus vivencias y puntos de vista sobre la participación de la mujer en su campo; y a pesar de vivir en distintos países, este trío femenino afirma que se desenvuelven en un ambiente netamente masculino, que reclama a gritos mayor presencia de sus congéneres.

En el contexto del «día internacional de la no violencia contra la mujer», en AIKA Educación hemos querido abordar la brecha de género en la industria tech, una realidad que no solo afecta a las profesionales consolidadas y las jóvenes con inquietudes en este campo, sino que genera enormes sesgos en la producción de nuevas tecnologías y arquitecturas tecnológicas, y por ende, en la sociedad. Una segregación que sigue creciendo en lugar de disminuir.

A través de tres podcasts, compartimos la opinión de estas profesionales sobre el tema. Ellas confirman la existencia de una disparidad de género en la industria tech. Asimismo, rompen el prejuicio de que la habilidad en este campo es solo masculina. Otro mito que anulan es que la tecnología es aburrida. La pasan bien, les apasiona su carrera y les genera la misma ilusión que el primer día que empezaron. Para ellas se trata de ganar espacio y de servir al país y la sociedad.

Desde España: la visión de una profesional tech sobre la brecha de género

Nuria Oliver es una de las españolas más conocidas en el campo de la inteligencia artificial en España. La ingeniera de telecomunicaciones y PdH en ciencias de la computación, IA y aprendizaje automático por el MIT, es una apasionada creyente de que la ingeniería y la informática son campos transversales a toda área, que abren un panorama versátil para cualquier profesional y son un sector que ayudan a construir un futuro.

Nuria Oliver, experta en IA de España

La ingeniera y especialista en IA cree que «necesitamos muchísimas más mujeres y que entre todas contribuyamos a esa definición que en futuro represente la mejora de la calidad de vida de todas las personas y seres vivos del planeta». Además de otras vivencias y visiones que narra en el podcast que compartimos.

Podcast de entrevista a Nuria Oliver, experta en inteligencia artificial de España

La brecha de género tech en Sudamérica

En Chile y Colombia la disparidad de perfiles femeninos en el sector tecnológico frente al de sus pares masculinos también se expresa. Dos ingenieras colombianas nos narran su experiencia trabajando en este campo. Magda desde su patria y Fanny desde el país chileno, confirman que este brecha, junto al machismo, se desenvuelven en su campo profesional y sienten que es necesario que más mujeres se sumen a este sector para acortar esta vía de desigualdad.

Fanny Rubiano, ingeniera de sistemas viviendo y trabajando en Chile

Fanny Rubiano, una ingeniera de sistemas viviendo en Chile, quien ha trabajado para compañías como el Banco Occidente de Colombia y se desempeña actualmente como jefa de proyectos de la consultora CPI Mgroup, relata ese interés precoz que sintió cuando desde muy joven le gustaba diseñar algoritmos y crear cosas nuevas desde la tecnología. Ella observa que hay muchas menos mujeres en el sector tecnológico, por lo que muchas veces deben asumir una «actitud más fuerte para ser respetadas en un ámbito que es tradicionalmente masculino y además en una sociedad que es muy machista».

Podcast de entrevista a Fanny Rubiana, ingeniera de sistemas en Chile

Magda se da tiempo para atendernos y compartir su testimonio desde la cuarentena en Colombia, entre las labores profesionales y la atención de sus dos hijos, Santiago e Isabella. Mientras nos cuenta sus actividades diarias, de repente emerge la voz del primero de ellos, reclamando la atención de mamá. Sin inmutarse continúa con ambas cosas y con igual lucidez afirma que siempre le llamó la atención la brecha de género que existe en su sector.

Magda Jimena Sánchez, ingeniera de sistemas viviendo trabajando en Colombia

Ahora que forma parte de este mundo, ella observa que los salarios y oportunidades para las mujeres en este campo son menores que para sus pares masculinos. Sin embargo, cree que las nuevas generaciones de jóvenes mujeres deben pugnar por formar parte de este sector y les dice que «no pierdan interés en estas áreas, sigan sus sueños, sus pasiones y que nadie les diga que no pueden intentarlo».

Podcast de entrevista a Magda Jimena Sánchez, ingeniera de sistemas viviendo y trabajando en Colombia

Desde estos tres testimonios, hemos querido resaltar en AIKA Educación una brecha que existe desde hace años y que según las cifras brindadas por diversos organismos, no solo existe sino que al parecer está creciendo, según lo indica una de nuestras entrevistadas. El no contar con la participación femenina en este campo en igual magnitud que los profesionales tech masculinos, genera enormes disparidades en la vida social, lo que va incrementándose conforme las fronteras entre lo digital y analógico se difuminan.

En anteriores entrevistas, con otras mujeres tech, como Elisa Vivas, abordamos las consecuencias de esta disparidad. Por ejemplo, en la construcción de algoritmos. Si estos solamente son designados o diseñados por un sector social, los prejuicios de las personas se adhieren a los sistemas computacionales u aplicaciones que usamos. Lo mismo aplica para otros sectores sociales que no están representados. Ya lo estamos viviendo. Por ejemplo, en su momento, los algoritmos de Amazon para contratación de mujeres le daban menos valor a los perfiles femeninos. Algo que ya corrigieron, pero sucedió.

Para organismos como la UNESCO y expertas en inteligencia artificial a las que hemos entrevistado, Lorena Jaume-Palasi, las nuevas tecnologías, como la IA, son infraestructuras sociales, porque influyen en la vida de las personas, por lo que romper las brechas de cualquier tipo es imperativo. Lamentablemente, estos tres testimonios nos restriegan esa realidad pero a su vez conceden la esperanza de que vale la pena apostar por caminos desconocidos y romper los prejuicios.