Opinión

¿Cómo escribir?

Foto: Zoltan Matuska (CCO)

Yo era un escritor analfabeto, y no he cambiado mucho durante el tiempo que he adornado las hojas con letras. Pero el problema no es ser analfabeto, sino no ser escritor.

¿Quién escribe? El que quiere dar a conocer sus ideas y quien quiere que se las discutan y trasciendan en la historia. Por eso no encuentra cabida la excusa del no saber escribir, ya que todos somos escritores innatos, pero me preocupa la falta de motivación en este bello arte de las letras. Y al encontrarme día a día en mi trabajo este problema con mis estudiantes, la pregunta siempre retumba en mi cabeza: ¿Cómo escribir? Como dicen los grandes pedagogos, es cuestión y problema de método.

Pero en mi poco entender y escuchar a mis jóvenes, recuerdo una experiencia de mi vida en el mundo del deporte muy parecida al suceso. Yo quería sacar saltando en mi deporte, el voleibol, pero no era capaz, ya que no tenía la técnica para ello, por eso decidí entrenar y dedicarle media hora a ello dentro de mis entrenamientos. Al mes, ya estaba saltando con buena técnica, a los dos, ya me pasaba la pelota al otro lado de la cancha, y a los tres meses más o menos estaba imitando un buen saque saltando desde la línea de saque.

Sólo se es escritor, escribiendo

Esto que me pasó, me refleja a mí en mis estudiantes que me dicen “no sé escribir”. El problema no recae entonces en los métodos, sino en la disciplina y la práctica. Sólo se es escritor, escribiendo. En mi estantería tengo varios métodos de redacción, sintaxis, escritura y manuales de escritura, pero ellos jamás me dieron la solución para el problema de la escritura. Ellos vinieron después para sacarme un poco del analfabetismo escritor. Si no escribimos, cómo más tendremos la oportunidad de sentir lo que sienten los grandes escritores. Es una tarea de disciplina, de corazón, de emoción. Debe nacer del corazón antes que de la mente.

Recuerdo al escribir mis primeras canciones, ellas no tenían mente, sólo tenían corazón, y aunque tenían todo el sentimiento del caso, no se podían cantar por su falta de coherencia. Ya luego cuando el corazón se amaina, la mente empieza a encontrar y a traducir las razones del corazón y plasmarlos en sentencias entonables, cantables, escuchables en mi caso. Pero ¿cómo sentir un corazón henchido lleno de sentimiento para escribir textos como El Amor en los Tiempos del Cólera, Crimen y Castigo, El Perfume, La Casa de los Espíritus, Doce Poemas de Amor, Rojo y Negro, entre muchos otros? Para ello tenemos un gran problema que se llama motivación. Y la escuela tiene gran responsabilidad en ello. La escuela como garante de la academia, de la correcta escritura, la Sofía en la escritura, se encarga de moralizar los textos. De sentenciar los buenos textos o los malos textos; la coherencia, la sintaxis y gramática son sus armas. Muchos de los casos la culpa de los escritores frustrados la tiene ella, ya que la ortodoxia prima, existe más mente que corazón. Más coherencia que sentimientos y buenas historias.

Si en tu opinión eres un escritor frustrado, aún tienes tiempo de escuchar tu corazón y ponerte a trabajar

Lector o lectora, si en tu opinión eres un escritor frustrado, aún tienes tiempo de escuchar tu corazón y ponerte a trabajar. Si tienes el flagelo de la escuela no te preocupes, si empiezas a trabajar verás que ella de verdugo pasará a ser héroe. Te ayudará a organizar y a aprender la ortodoxia escriturística que luego romperás para imponer tu estilo. Solamente mira las historias de muchos escritores, escritoras y poetas los cuales para los ojos de varios jamás serían escritores, jamás serían conocidos, jamás serían publicados y jamás llegarían tan lejos en el mundo literario. Por eso no te preocupes por el cómo escribir, sino sencillamente y libremente escribe.

Para todo aquel que está empezando a escribir.

2 comentarios

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  • Excelente texto, refleja el sentimiento que sentimos muchos al cohibirnos de expresar con letras lo que sentimos y pensamos por creer que no somos buenos escribiendo. La práctica hace al maestro y tu ejemplo es muestra de ello. ¡Felicitaciones! Muy orgullosa de ti. Más textos como este, ya que es un placer leerte.

  • Me encontraste Pedro, paradójico!! O te encontré?!! Algo así! Escribir es como hablarle al silencio, eso siento, en mi caso, para…
    Bueno entre tanto, claro que les llevaré el artículo a tus jóvenes. Te felicito!!!