Opinión

Cuando los medios apelan a tus bajos instintos

Por Emelina Fernández para el Blog del Consejo Audiovisual de Andalucía 

Recientemente se ha conocido la sentencia del Tribunal Supremo que confirma la condena a dos periódicos, ABC y La Opinión de Tenerife, por no haber respetado la presunción de inocencia de un hombre en la investigación de la muerte de una niña de tres años. Los hechos se remontan al año 2009, cuando una pequeña falleció de forma violenta en Tenerife y las primeras investigaciones policiales acabaron con el arresto de Diego Pastrana, el novio de la madre de la menor.

Este joven fue puesto luego en libertad sin cargos. La autopsia confirmó a los pocos días que la niña falleció como consecuencia de las heridas provocadas por una caída en un columpio -lo que coincidía con la versión facilitada por el acusado en su declaración- y que las heridas que presentaba en la piel se debían a una alergia.

Con las imágenes de su arresto policial como sospechoso, el diario ABC llevó en su portada del día siguiente un primer plano de Pastrana, esposado, con un titular escalofriante: “La mirada de un asesino de una niña de tres años”. Un primera página presente a la mañana siguiente en todos los quioscos de España y difundida en internet.  La Opinión de Tenerife titulaba “Una niña de 3 años, grave tras ser quemada y violada”, cuando la pequeña falleció, en páginas interiores, el mismo diario titulaba “Muere una niña de 3 años violada por el novio de su madre”. La autopsia descartó por completo agresión sexual alguna en la pequeña.

ABC ha sido condenado a indemnizar a Diego Pastrana con 60.000 euros y La Opinión de Tenerife tendrá que indemnizarle con 50.000. El Tribunal Supremo ratifica sendas sentencias de la Audiencia de Madrid y de Tenerife contra estos medios. Considera que no actuaron con la diligencia exigible para cumplir con la obligación de transmitir una información veraz, “resultando en concreto responsables del desproporcionado tratamiento que dieron a la noticia en sus titulares, innecesariamente ofensivos por contundentes y poco diligentes”.

Lo que hicieron estos medios, no fueron los únicos, consistió en una vulneración flagrante de uno de los derechos fundamentales en una democracia como es la presunción de inocencia. Es una norma básica para todos los agentes que componen la sociedad y afecta de forma especial a los medios de comunicación por su papel social.

Portada ABC del 28 del 11 de 2009

La muerte de un niño es siempre una tragedia que nos conmueve. Si, además, se produce por causas violentas, es un hecho que nos estremece y horroriza. Nos impacta en lo más hondo de nuestros sentimientos. Sin embargo, el papel de los medios informativos no debería ser el de alimentar nuestras bajas pasiones. La portada de ABC, con la imagen de un joven esposado, cabizbajo, mirando al frente de soslayo, y con la frase sobreimpresa “La mirada de un asesino de una niña de tres años” era precisamente una apelación directa a los instintos más bajos del receptor de esa página.

Es un viejo truco del periodismo -del mal periodismo- pero no siempre somos conscientes de estar ante esta sencilla estrategia de manipulación, que lo único que consigue es dificultar el razonamiento, evitar que valoremos y analicemos los elementos que componen una información antes de juzgar o tomar una decisión ante la misma. Y que este juicio sea decantado por esa reacción irracional que nos produce algo tan horroroso como el crimen de una niña.

¿Qué intereses mueven esta mala práctica informativa? Las más habituales son dos: vender más ejemplares, captar audiencia, es una; y ocultar o distraer la atención pública de otras informaciones relevantes es otra. Ser conscientes de esta trampa mediática ha sido, es y siempre será muy útil para nuestra salud democrática. Saber identificarlas es tener capacidad crítica y, en consecuencia, integrar una sociedad más justa y respetuosa de los derechos fundamentales.

La espectacularización de las noticias apela a las emociones y nubla la razón, hay que saberlo.  Esta sentencia del Supremo ha tenido muy poco o nulo espacio en la prensa escrita en contraste con el eco de la detención de Pastrana, algo que también conviene no olvidarlo y sobre lo que reflexionar.

Estrategias de manipulación y derechos fundamentales de la ciudadanía ante los medios son solo dos de las muchas cuestiones que abordaremos en la Segunda Edición del Taller de Alfabetización Mediática que los próximos días 5 y 6 de mayo celebramos en La Térmica de Málaga.