Opinión

Puertas abiertas: La visibilidad de los centros educativos

Las familias buscan escuelas e institutos para sus hijos ¿cómo se venden y representan los centros educativos?
Imagen: Shutterstock.

Estamos en un momento del año en que muchas familias tienen que elegir un centro educativo para el próximo curso. Llegada la época, las jornadas de puertas abiertas, los anuncios, las campañas publicitarias, las páginas especiales de los diarios, las jornadas institucionales, los rankings clasificatorios,  los salones de enseñanza son estrategias para informar sobre los centros y captar o convencer a las familias del futuro alumnado. El uso de la promoción, propaganda o publicidad forma parte de la realidad y tiene su función, la misma que tantas campañas con finalidades positivas: por ejemplo para evitar accidentes de tráfico, comer de forma sana o incidir en los buenos hábitos de conducta. Podríamos debatir sobre si la educación también debería estar sujeta o no a las leyes del mercado de la publicidad, y más cuando se observan desigualdades entre los centros debidas a condicionantes diversos. Pero ahora este no es el objetivo.

Realidades

El profesorado de los centros educativos, sus directivos y las instituciones o grupos de quienes dependen cada vez son más conscientes de que la competencia se ha instaurado también en la educación. La baja de la natalidad y los movimientos de la población  son  razones de peso pero también hay otras muy importantes: la diferenciación por proyectos innovadores, las estrategias de enseñanza más acordes con la visión integral del alumnado o el uso de metodologías que preparen mejor para las demandas de la sociedad. Las familias se informan y tienen más en cuenta aquellas peculiaridades del proyecto educativo que se alejen de la enseñanza más tradicional. Y también se guían por modas acordes con el rango social, el estatus o el nivel económico. La competencia en igualdad de oportunidades no existe siempre. La realidad nos ofrece otras imágenes: los tópicos que encasillan a determinados centros y se repiten, el poder de la ideología, la aún existente separación por sexos,  la ubicación de los edificios escolares, los estratos de población a los que se dirigen, la imagen que aportan, la huida de algunas realidades o desigualdades, la conformación social y económica de cada entorno, las redes de enseñanza que se benefician de ciertas subvenciones más que discutibles.

Una de las particularidades de la sociedad actual es la multiculturalidad. La capacidad para relacionarse con personas de otras etnias, religiones, razas, países y la aceptación de la mezcla se aprende desde la escuela. La aceptación del otro no es tan fácil cuando los otros se parecen a nosotros, con aulas formadas por alumnado semejante. Otros temas a tener en cuenta son la atención a personas con distintos ritmos de aprendizaje,  la convivencia con la diversidad,  las estrategias ante los conflictos, el uso de las TIC y para qué. Si todos somos distintos, las aulas son una gran oportunidad para aprender de las diferencias.

Cada familia que decide un centro se supone que comulga con su proyecto educativo (que debe conocer previamente) y con la imagen que proyecta  ese centro. Efectúa una declaración de principios en la elección. Si elige uno desecha otros. Y por algo será.

Visibilidad

Después de bastantes años organizando y observando jornadas de puertas abiertas, el acto informativo suele convertirse en una estrategia promocional que le implica un enorme esfuerzo al profesorado y de la que confía extraer sus frutos. Es importante que la gestión de la comunicación en los centros reciba la atención que se merece. A menudo se ha descuidado por falta de formación en un aspecto fundamental en las organizaciones. Aportaremos algunas reflexiones a tener cuenta, fruto de la implicación personal, del análisis y de la reflexión posterior. Sirvan para orientar y deducir actuaciones:

  • Todo centro educativo debe tener las puertas abiertas todos los días del año.
  • El mejor acto promocional  es el trabajo de cada día, visible y constatable desde diferentes vías, públicas y conocidas.
  • La teatralización de las puertas abiertas, la conversión del centro educativo en una muestra publicitaria impacta, puede generar resultados pero se debe acompañar con una verificación de esa realidad, comprobable con el historial de resultados académicos, actividades colgadas en Internet, listado de proyectos, opiniones y apertura constante de las aulas al exterior.
  • El testimonio de alumnos, exalumnos, familias, profesorado del centro, exprofesores y otro personal vinculado aportan argumentos de gran valor, basados en   su experiencia directa. Hay que preguntarles para formarse una opinión con más puntos de vista.
  • Las herramientas digitales representan otras puertas abiertas todo el año, imprescindibles. Hoy es normal que cualquier familia visite la web del centro educativo y las redes sociales en que está presente. Aportan los documentos con sus aspectos diferenciales,  evidencian hechos, transmiten actividades. Su visita ayuda a  deducir la línea de centro y es una aproximación a la realidad de las aulas. La imagen digital hoy es básica y se consigue con publicaciones, actualización periódica de contenidos y noticias, siendo transparente, no engañando, mostrando lo que se hace. “Di lo que haces y haz lo que dices”, es un buen paradigma.
  • Otros elementos que enriquecen la imagen a partir de hechos comprobables: la publicación de opiniones y experiencias educativas en webs, revistas, libros u otros medios especializados; los reconocimientos públicos; los premios al centro o al alumnado; las muestras de trabajos hechos en clase, con consultas en la web; las actividades en que participa el profesorado, artículos publicados, formación impartida o recibida; asistencia a congresos o jornadas; colaboraciones con otras redes de centros y universidades; las valoraciones que hacen aquellas familias de alumnado que ha necesitado más ayuda.
  • El reconocimiento de los puntos fuertes del centro en público y la aceptación de los puntos débiles, acompañados por estrategias para superarlos. Ser sinceros también fideliza.
  • El currículum del profesorado debería ser público en la web del centro. Es una prueba profesional muy importante, así como el porcentaje de profesorado fijo, eventual y no definitivo.
  • El número de profesores del centro (y de otros centros) que llevan, o lo han hecho antes, a sus hijos a ese centro educativo aporta mucha credibilidad. Es predicar con el ejemplo personal.

Cuando, al principio o al final de las jornadas informativas, se le dice a las familias que no se fíen solo de lo que van a ver o a escuchar esos días, cuando se les sugiere dónde y cómo pueden ampliar la información, cuando el centro se pone a su servicio cada día del año y se les agradece su interés, no se está ante unas horas  con las puertas abiertas: la visibilidad de cada día es el argumento más convincente.

 

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