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Cinco habilidades que la meditación desarrolla en los niños y las niñas

La práctica de yoga y meditación ha proporcionado grandes beneficios en una comunidad desfavorecida y conflictiva de Brasil
La ONG Inovaí promueve la meditación para niños y niñas en Olinda, Brasil. Imagen: Instituto Innova Aí

Un bailarín y una publicitaria decidieron transformar la realidad del barrio donde vivían. Así surgió el proyecto Inovaí en el año 2014, en uno de los barrios más violentos de la ciudad de Olinda, ciudad localizada en la región nordeste de Brasil, atendiendo a 30 alumnos de 7 a 11 años de edad.

El objetivo era el de buscar alternativas inspiradoras para disminuir el índice de violencia en la comunidad. Y este fue el principal motivo que llevó a la ONG Inovaí a implementar la meditación en sus prácticas pedagógicas. Aura Bastos, fundadora de la ONG en Olinda, comenta que el camino más fácil para acercase a los niños es el lúdico, y añade: “Creemos que es una de las maneras más efectivas y eficaces para la disminución de la violencia y de los conflictos. La infancia es una de las etapas más importantes para la formación de un adulto consciente y amoroso”.

Niños practicando meditación. Imagen: Instituto Innova Aí, Olinda, Brasil.

“La meditación es una de las maneras más efectivas y eficaces para la disminución de la violencia y de los conflictos”

El proyecto surge con una propuesta que humaniza el proceso de enseñanza y aprendizaje, y también desarrolla habilidades como la concentración y la inteligencia emocional. La meditación va justamente en contra de la dinámica de los estímulos externos que reciben los niños y niñas diariamente. Así pues, romper esta dinámica a través de la práctica de la meditación y del yoga trae beneficios tanto a los alumnos como a los padres o familiares.

Habilidades

1. Concentración: Con la práctica de la meditación, niños y niñas permanecen concentrados por más tiempo, logrando hacer sus tareas en clase.

2. Inteligencia emocional: este elemento ha sido muy importante para la resolución de conflictos. En algunos de los casos, niños muy violentos han utilizado la inteligencia emocional para resolver conflictos.

3. Comportamiento: Padres y madres comentan que, después de empezar las clases de meditación y de yoga, el comportamiento de sus hijos ha cambiado a mejor.

4. Rendimiento escolar: directores de las escuelas dicen que el rendimiento escolar de los alumnos ha mejorado mucho desde las clases de meditación y de yoga desarrolladas por el proyecto.

5. Relajación: en ambientes donde la violencia es el principal factor de exclusión, con las actividades de meditación y de yoga, los niños y las niñas han logrado más momentos de tranquilidad y de calma durante las actividades.