#MILGlobalUnderstanding

#RethinkingHumanHorizon

Recursos

Ciudadanía Digital en Uruguay: relato de una experiencia

Gentileza: Plan Ceibal.

Por Gisela Schmidberg

En octubre de 2020, y tras intensos meses de desarrollo, se presentó en Montevideo la primera edición del curso 100% online “Construcción de ciudadanía en entornos digitales: desafíos y estrategias para educar a ciudadanías críticas, responsables y creativas“, destinado a docentes de todo Uruguay.

No podía haber llegado en mejor momento: si a alguien le cabía alguna duda, la pandemia y sus confinamientos terminaron de demostrar que el espacio digital es uno más para habitar, tal como cualquier espacio físico. Desde luego, ya habíamos advertido que  se trata de un lugar con sus oportunidades y desafíos, y que nuestra condición de ciudadanas y ciudadanos con derechos y responsabilidades se pone en juego también allí. Pero el 2020, con sus cambios vertiginosos, potenció todo. Entonces pusimos nuestros ojos sobre una educación que -mientras se reconvertía a sí misma a un ritmo sin precedentes- esperábamos nos diera respuestas.

Habiendo participado como coordinadora de contenidos y luego como tutora de dicho curso, quien escribe estas líneas pretende recuperar la rica experiencia realizada en Uruguay a fin de compartirla con toda la comunidad educativa. ¿Cómo surgió la idea de crear esta capacitación que destaca el valor de los centros educativos y del rol docente para construir ciudadanía acompañando a infancias y adolescencias en Internet? ¿Qué objetivos se propuso? ¿Cuáles fueron los desafíos en su diseño? ¿Cómo fue su implementación?

Los orígenes

La creación de este curso no puede pensarse por fuera de la importante trayectoria en Ciudadanía Digital que llevó a Uruguay a ser un referente en la región y en el mundo. Un recorrido que comienza ya en 1991 y puede visualizarse en esta línea de tiempo. Fue elaborado en articulación entre la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y el Conocimiento de Uruguay (Agesic),   la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y Plan Ceibal (plan para la integración de la tecnología en la educación y la igualdad de acceso al conocimiento en Uruguay). Y fue desarrollado por la ONG Chicos.Net, especializada en el diseño e implementación de iniciativas que promueven el cumplimiento de los derechos de la niñez, con fuerte acento en la tecnología.

Pablo Pagés, jefe de Desarrollo en Centros Educativos en Plan Ceibal, cuenta que la génesis del curso se podría encontrar en el año 2018 cuando, junto con la Agesic, hicieron la primer jornada de Ciudadanía Digital en el país. Allí, en las presentaciones, en los fructíferos intercambios, entre todos pudieron empezar a darle nombre y números a políticas educativas que comenzaban a alinearse con lo que estaba pasando en el mundo de los adultos y los niños y niñas en internet. Con las preguntas, necesidades y demandas de familias y docentes que se empezaban a hacer escuchar con fuerza.

Los objetivos

 “Lo que se buscó con este curso fue,  fundamentalmente, crear un espacio de reflexión entendiendo a los entornos digitales como parte de nuestras realidades cotidianas porque allí nos relacionamos, allí somos, allí hacemos”, explica Lucía Pimás, coordinadora de proyectos de integración de tecnologías digitales en Plan Ceibal. Y destaca que -para trabajar en estrategias con sus estudiantes- es importante que los y las docentes puedan detenerse antes a pensar en sus propias prácticas, considerando que no existe una sola manera de ser y hacer en los entornos digitales. “No sirve que les digamos a nuestros estudiantes qué hacer y cómo hacerlo. Debemos generar, de forma constructiva, acuerdos para definir las maneras en que nos relacionamos entre nosotros y con las tecnologías; frenar y pensar en dónde estamos y hacia dónde queremos ir con ellas”.

Foto: Plan Ceibal

“Los entornos digitales son parte de nuestras realidades cotidianas. Allí nos relacionamos, allí somos, allí hacemos”

Lucía Pimás

Estamos viviendo en un mundo vertiginosamente cambiante, incierto y cada vez mas tecnológico, y la infancia está inmersa en el medio de estas profundas transformaciones”, opina Mariela Reinman, directora de Programas de Chicos.net. “El año 2020, con la pandemia, marcó la consagración de la sociedad digital: las vidas de los ciudadanos están atravesadas y mediadas por lo digital de un modo inédito. Esta realidad exige nuevos entendimientos de los derechos de infancia: ¿Quiénes son los niños y las niñas de la sociedad conectada?, ¿Cómo juegan?, ¿Cómo se vinculan y aprenden?, ¿Qué necesitan para crecer de manera saludable?,  ¿Qué capacidades deben desarrollar como ciudadanos del mundo digital? Desde esta búsqueda y con esta perspectiva es que hemos desarrollado los recursos para educar en Ciudadanía Digital: una mirada holística de la infancia en el mundo digital creciente en el que es necesario fortalecer a las personas adultas y acompañar a niños y niñas para que puedan participar activamente en este mundo, teniendo las herramientas para crear, protegerse y actuar con responsabilidad”.

Foto: Plan Ceibal

Es necesario fortalecer a las personas adultas y acompañar a niños y niñas para que puedan participar activamente en este mundo, teniendo las herramientas para crear, protegerse y actuar con responsabilidad

Mariela Reinman

La propuesta

El curso propone tres usos posibles de las tecnologías digitales: el uso crítico y reflexivo, el uso responsable  y seguro y el uso creativo y participativo. Lucía Pimás explica que estos usos no deben verse como metas a alcanzar, sino como dimensiones de abordaje. “Esos usos posibles, además, los analizamos en contexto porque entendemos que factores como el contexto sociocultural, el económico, el género, el acceso a la conectividad, el equipamiento y otras variables, inciden definitivamente en la forma en que nos relacionamos con las tecnologías”.

Los contenidos están organizados en cinco módulos que ofrecen material teórico (bibliografía, videos, podcast, artículos y más) y diversas propuestas para trabajar estos materiales. También se generan espacios de reflexión e intercambio entre compañeros/as en foros de modalidad asincrónica, se hace referencia al contexto nacional e internacional y se convocan experiencias de distintos profesionales que trabajan en esta línea. Tiene una modalidad 100% en línea y se trabaja en la Plataforma CREA, que es la plataforma (schoolgy) utilizada en el sistema educativo de Uruguay. “La idea al final del curso es que aquellos y aquellas docentes que hayan participado puedan tomar un rol activo que facilite estrategias para trabajar sobre estos temas en el aula. Conocer permite transformar, permite empoderar, permite tomar decisiones informadas, y eso es lo que pretendemos con esta formación a docentes”, destaca Pimás.

La propuesta sumó en su introducción las voces de importantes referentes en educación y en temas relacionados a las tecnologías digitales de Uruguay y otros países del mundo. Respondieron en respectivos podcast a una misma pregunta:  ¿Cómo imaginas una sociedad equitativa y respetuosa de los derechos humanos en un mundo digital? Cristobal Cobo, Rosalía Winocur, Juan Manuel Pérez Tornero, Eurídice Cabañes, Roxana Morduchowicz, Mitchel Resnick, Natalia Zuazo, Zelmira May, Paula Sibilia, Cristóbal Suárez Guerrero, Carolina Duek, Inés Dussel, Sonia Livingstone, Marcela Czarny y muchas personalidades más, expresaron sus preocupaciones y esperanzas puestas en ese futuro.

La escritura

El diseño y escritura del curso se desarrollaron en pleno confinamiento en la región. Como una comprobación del alcance de los contenidos del mismo, el reto fue crearlo colectivamente entre las profesionales de las organizaciones involucradas, en reuniones 100% en línea.

Escribir y desarrollar los contenidos fue una tarea desafiante, pues la idea era crear algo completamente nuevo. Al respecto, dice Pablo Pagés:  “Cuando empezamos a problematizar el tema de Ciudadanía Digital en las charlas con docentes, directoras, los centros de tecnología locales, aparecían primero los temas de la navegación responsable como un emergente muy fuerte de demanda; después el cyberbullying. Cuestiones que iban cambiando pero que uno se daba cuenta de la necesidad docente de saber más, y no había ningún dispositivo que fuera aggiornado porque la bibliografía disponible está muy perimida conceptualmente, estigmatiza el medio digital y pone en primera plana las prohibiciones y los riesgos de internet, en lugar de abordarlo en clave de espacio donde coexisten riesgos y oportunidades. Yo sabía que con esto íbamos a aportar y que nuestro curso tenía que ser más actualizado que lo que los docentes pudieran googlear”.

Foto: Plan Ceibal

“Nuestro curso tenía que ser más actualizado que lo que los docentes pudieran googlear

Pablo Pagés

Las responsables de esa escritura fueron María Campano, Ana Clara Genta y Vanina Belén Rossi, educadoras y especialistas en diseño y desarrollo de contenidos, del equipo de Chicos.net. Lo hicieron, cuenta Campano, con la idea de “potenciar habilidades blandas en las y los docentes. Más que nada en el sentido de adquirir herramientas para reflexionar, problematizar, analizar, pensar antes de hacer, saliéndonos del uso de las tecnologías como saber operar dispositivos y programas -que es una de las partes importantes pero no la única- y saber para qué, cómo, en qué momento las usamos, además del uso técnico”.

Lo primero fue hacer un relevamiento de bibliografía existente sobre Ciudadanía Digital (no solo en educación sino también en las tecnologías), consensos de los organismos intervinientes, otros como Unicef, Unesco, ver lo que venían haciendo otros países en este sentido, otras plataformas que trabajan con docentes y educación digital. “Armamos una primera estructura que proponía un recorrido donde íbamos desplegando el concepto de Ciudadanía Digital a partir de los usos planteados por Ceibal y Agesic (reflexivos, participativos, etc.), y explorando todos sus rincones. Nos propusimos que no fuera una cosa monolítica con conceptos duros sobre qué es cada cosa, definiciones, sino poniéndolos en contexto a través de ejemplos y situaciones; e invitando a la reflexión, a pasar esos conceptos por la práctica propia, a pensar cómo las y los docentes usan las tecnologías en su vida cotidiana, preguntarse qué hacen con eso para poder hacer luego el pasaje a las estrategias con sus estudiantes”. Y, en clave de esto, María Campano destaca la importancia de permitir que las y los docentes puedan tener una mirada completa, compleja, considerando que en muchos casos, cuando se habla de riesgos y tecnología, falta perspectiva de género o de diversidad; y que debemos pensar siempre en las necesidades de las infancias y las adolescencias: “es un desafío contar eso de una manera que les dé herramientas a los cursantes para pensar las tecnologías no como un cuco ni como la solución a todos los problemas, sino como algo que tenemos que habitar de una manera responsable, reflexiva, crítica…”.

Ana Clara Genta describe detalles de ese proceso de escritura en los que tuvieron que ir definiendo a quién le hablaban, el tono, la manera de decir las cosas. También la dificultad que significó ser sintéticos en la escritura: hacer foco, recortar y ver qué de todo lo que hay para decir del tema es lo más relevante para un curso que tiene una estructura, que dura un determinado tiempo. Ella cuenta que todo este proceso “fue de mucho intercambio, retroalimentación. Un proceso de mucha creatividad, imaginación, de pensar diversidad de escenarios posibles, de tomas de decisiones, que llevaron a un producto interesante y complejo, y ese resultado a todas nos tiene muy contentas”.

“La ciudadanía es un concepto que está en permanente construcción y que se resignifica y amplía sus posibilidades en los entornos digitales. Ciudadanía digital refiere principalmente a nuestros usos de las tecnologías en esos espacios y, al mismo tiempo, a derechos, obligaciones, capacidades y formas de interactuar que se negocian y reconfiguran constantemente”

Ceibal

El diseño del curso coincidió con la elaboración, a lo largo de 2020, de la Estrategia Nacional de Ciudadanía Digital para la Sociedad de la Información y el Conocimiento, y con el Plan de Desarrollo Educativo de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) , también elaborado en el 2020 de cara al 2024, en el cual se plantea el trabajo en la línea de ciudadanía digital. Pagés explica que eso generó una atención especial y produjo que, al hacer el primer lanzamiento, en menos de un par de semanas hubiera 1500 personas anotadas.

La implementación

Llegado el momento de la implementación, se organizaron cohortes de 50 participantes , cada una de las cuales contó con una tutoría activa en la realización de las actividades, la moderación de los espacios de intercambio y el contacto por mensajería. Gabriela Cristiani, especialista en tecnología educativa, fue parte del equipo de tutores y tutoras de esta primera edición: “Dada la diversidad de los participantes -algunos eran docentes de diferentes niveles o directivos-, los desafíos de la tutoría tuvieron que ver con tratar de orientar las propuestas a los intereses de los participantes para que las pudieran vincular directamente con su experiencia, tanto con sus alumnos como en términos de multiplicar esos conocimientos dentro de su comunidad educativa”.

Con respecto a la evolución de los cursantes,  Cristiani explica que “en las cursadas 100% virtuales hay una primera etapa en la que los cursantes necesitan encontrar el timing y el código que la propuesta implica; y esa evolución realmente es muy gratificante porque al principio hay que apuntalar muchísimo y luego esto empieza a no ser tan necesario y entonces empieza a ser mas rico todo lo que tiene que ver con construcción de conocimiento. Al ser una propuesta que propiciaba el intercambio, era muy gratificante ver cómo una vez que lograban entablar un diálogo fluido con la propuesta, los cursantes se apoyaban unos a otros”.

Por el lado de las personas cursantes, Diva Moreira, docente de Paysandú, cuenta que tiene alumnos de 4°, 5° y 6° y además una hija que también esta cursando 6° año por lo cual todo lo relacionado con la web le resulta muy útil. “El hecho de que yo pueda brindarles herramientas por una navegación segura y exitosa, es sin dudas lo mejor que puedo hacer como docente-madre en este siglo XXI donde esta forma de acceder a la información y el conocimiento, acorde a los tiempos y circunstancias en las que vivimos, es la que más se utiliza”. A Diamela González todos los módulos le resultaron “súper interesantes, relevantes y acertivos para nuestra profesión, pero el módulo dedicado al consumo crítico de la información fue impactante, cambió mi visión 180º de lo que encuentro en internet”. Por su parte, Ana Elena Suárez, expresó que el curso la ha invitado a una profunda reflexión sobre las redes y sus diferentes usos tomando conciencia de sus riesgos y oportunidades. “Reflexionar sobre una sociedad digital segura, democrática y que nos brinde igualdad de oportunidades a todos sus integrantes es fundamental para la formación de seres libres, críticos y reflexivos. Desde este lugar, este curso me ha brindado instancias verdaderamente enriquecedoras”.

Plan Ceibal

Esta capacitación docente se enmarca en la Estrategia Nacional de Ciudadanía Digital para la Sociedad de la Información y el Conocimiento y el Plan de Desarrollo Educativo de la Administración Nacional de Educación Pública de Uruguay.

El curso de “Construcción de ciudadanía en entornos digitales: desafíos y estrategias para educar a ciudadanías críticas, responsables y creativas” ya está en su segunda edición. Se extendió su duración de 6 a 10 semanas, se actualizó su contenido y en el mes de abril del 2021 fue reconocido por el Consejo de Formación de Educación de Uruguay y su unidad de Posgrado. Pablo Pagés, de Plan Ceibal, explica que este es un logro muy importante, ya que se trata de un organismo muy exigente: “la pertinencia del tema y el abordaje que se hace a nivel del curso es significativo y por eso ya forma parte formal de la formación de los docentes del Uruguay”. Y agrega: “En esto hay un mérito grande de los socios Agesic y OEI: cada uno puso sus recursos y hubo una relación horizontal en la gestión, todos aportamos en un pie de igualdad en el sentido de cada uno aportar lo que podía y elegimos un socio clave como Chicos.net para el desarrollo. Ahí el entendimiento entre las personas termina siendo fundamental. Yo creo en alinearse con un objetivo que es más grande que las personas, eso te habilita a plantear la discrepancia sana. A mí me encanta la discrepancia, las discusiones con el interés en que todo salga de la mejor manera. Y ese ha sido uno de los pilares del éxito de la propuesta”.