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Propuestas atrevidas para aprender de las pasadas fiestas

Los regalos de Navidad y la época de rebajas son un buen motivo para trabajar en el aula temas sobre consumo y fomentar, así, el pensamiento crítico en los alumnos
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Reflexionar sobre las fiestas y las rebajas es una buena actividad de aprendizaje. Foto: Shutterstock.

Una clase con adolescentes es una gran oportunidad para aprender de forma conjunta. Y si se usan las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC), los resultados ratifican aun más el gran potencial de los alumnos actuales: tienen muchas capacidades y pueden llegar a conclusiones muy interesantes. Pero necesitan profesorado que les guíe, que marque normas, establezca dinámicas de grupo o les incite a que desarrollen su creatividad y pensamientos.

En el tema que nos ocupa, las fiestas y celebraciones pasadas, es fundamental partir del máximo respeto a las creencias de cada persona, a sus costumbres y tradiciones. El total apoyo a la solidaridad, al amor, a los deseos fraternales y al compartir, ahora y siempre. Abundan los valores, los propósitos y los detalles positivos y esperanzadores. Pero eso no ha de dificultar la necesidad de abrirles los ojos para juzgar otros matices de la realidad. Si no lo hace la educación, ¿quién lo hará? Vayamos a la demostración desde la práctica, con propuestas atrevidas.

De entrada, establezcamos cómo mencionar las pasadas fiestas y qué implica el fondo de cada denominación específica: Navidad, fiestas de invierno, fiestas del solsticio, Santos Inocentes, Nochebuena, Papa Noel, Nochevieja, Año Nuevo, Reyes Magos. Muchos matices que mezclan religiones, ciencias, ciclos, magia, leyendas e historia. Añadamos un término más, el consumo, y dos consecuencias: los regalos y las rebajas.

Aprendizaje competencial y significativo

Para llevar esos temas al aula, debemos aportar, en primer lugar, pistas, e invitar a un grupo de adolescentes a pensar a partir de descubrimientos propios. Cojamos una muestra representativa de objetos decididos entre todos y presentes en ese momento en el aula. Han de relacionarse con los últimos regalos recibidos o con compras en las rebajas. El objetivo es conseguir objetos de marcas reconocidas a nivel internacional: unas zapatillas deportivas, una sudadera, un pantalón, una camiseta, un móvil de última generación, un balón y una mochila, por ejemplo. Para realizar la actividad se necesitarán estos instrumentos de trabajo: ordenadores portátiles, tablets, móviles y wifi.

¿Qué hacer con el objeto decidido por cada grupo? Se puede proponer a los alumnos realizar una serie de actividades iniciales, como investigar en Internet la imagen publicitaria de la marca y lo que conlleva (anuncios de diferentes formatos, contratos con figuras o equipos famosos, espacios donde se venden). También resulta interesante consultar las etiquetas y buscar dónde se producen esos productos, qué empresas se encargan de su fabricación, quiénes son sus propietarios y quiénes los comercializan, cuál es la evolución anual de la cuenta de resultados de los dueños o máximos accionistas de la empresa, etc.

Si perseguimos cambios y queremos formar críticamente desde las aulas, no queda más remedio que bajar a la realidad y reflexionar sobre la vida diaria

Para efectuar un seguimiento de todos los procesos se puede proponer utilizar un mapa virtual. Además, puede contribuir al debate consultar webs de ONGs, grupos o a expertos que orienten a los alumnos sobre el desglose de los precios de producción, transporte, fabricación, márgenes de beneficios y rendimientos finales. Es interesante también conocer el sueldo y las condiciones laborales de quienes los fabrican y de quienes los despachan en las tiendas del mundo occidental, atendiendo al tipo de mano de obra y al sueldo que reciben. A esto se añade la comparación de precios durante las fiestas y ahora en la época de rebajas, tanto de las tiendas físicas como de las virtuales. Incluyamos falsificaciones y quienes malviven vendiéndolos por las calles (“manteros”). Necesitamos la calculadora del móvil, Google Maps para señalar puntos y sedes de producción y venta, una selección de noticias económicas, leer, pensar, dialogar y deducir para reflexionar después en común.

Las conclusiones se pueden extraer entre todos los alumnos para tomar consciencia del mercado en el que vivimos, de las diferencias, las injusticias, el poder de la marca y de las multinacionales de renombre. También sobre la influencia de la publicidad, los valores que transmiten, y la imagen que nos crean. Durante mi experiencia, estas reflexiones estimularon a los alumnos a sincerarse en voz alta: por qué compramos esas marcas y cuál es su poder en el gran mercado de la adolescencia. Añadir la experiencia personal como consumidores de alguno de esos productos ayudará, sin duda, a la reflexión.

Más propuestas atrevidas

A raíz de conversaciones con adolescentes después de las fiestas, surgieron también ideas temáticas como las siguientes:

  • La sociedad del consumo y del despilfarro: recordaron alimentar contenedores llenos de papel de regalo con envoltorios de vida fugaz, o con novedades regaladas el año pasado que ya no sirven.
  • La imagen que se ofrece de la mujer en los repetitivos anuncios de colonias desde hace meses, mires la cadena que mires, muchos encadenados, con una puesta en escena atractiva y seductora. La mayoría se reafirman en tópicos emocionales subyugantes, con clichés concretos que no parecen ser criticados por colectivos muy atentos a otras actuaciones machistas. El perfume y las grandes multinacionales que hay detrás mandan y los medios que las critiquen se podrían quedar sin la necesaria inversión publicitaria.
  • Los Reyes Magos como símbolo de creencias universales en Occidente que apuntan al aprendizaje del desmedido consumo desde la más tierna infancia. Reflexionaban sobre si no habría que cuestionarse esta celebración tal como está planteada, algo que no aprobaría el mundo económico.
  • Las rebajas como manifestación de la continuación del consumismo. A los precios anteriores de los productos, muchos fabricados en países bajo la observación de algunos organismos y entidades por sus condiciones laborales, se añade la liquidación final con más por menos. Una alumna apuntaba: “¿Las rebajas no son la demostración más explícita de que te están engañando, según la fecha en que compres?” Como propuesta de lectura para pensar más allá, aportamos las opiniones de Albert Cañigueral sobre consumo alternativo en una entrevista publicada en este portal y sugerimos leer su libro de descarga gratuita: “Vivir mejor con menos”.

Si perseguimos cambios y queremos formar críticamente desde las aulas, no queda más remedio que bajar a la realidad y reflexionar sobre la vida diaria. Basta con abrir los ojos, analizar costumbres y aportar puntos para la reflexión. Los comportamientos posteriores formarán parte de la responsabilidad individual. Pero serán decididos con el conocimiento de los máximos puntos de vista.

 

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