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Sharing Academy: la startup que ayuda a universitarios a aprobar asignaturas

La empresa emergente presenta su iniciativa en el evento 4YFN, en el marco del Mobile World Congress, celebrado esta semana en Barcelona

Las clases particulares han existido toda la vida y van a seguir existiendo. Esta es la premisa de la que parte la startup Sharing Academycon sede en Barcelona. Su objetivo: poner en contacto a estudiantes universitarios que requieran ayuda en asignaturas concretas con otros alumnos o ex-alumnos que ya las hayan cursado unos años antes. La idea principal es compartir el conocimiento de los jóvenes para poder entender y aprobar todas las materias.

Jordi Llonch, CEO de la empresa, se expresa con ilusión desde su estand en el congreso de startups 4YFN (4 Years From Now), que tiene lugar en Barcelona como parte del Mobile World Congress. Define Sharing Academy como un “puente” entre el estudiante que necesita ayuda y el que le va ayudar. “No son asignaturas genéricas, sino específicas de un grado y de una universidad. Si necesitas ayuda para aprobar un examen en una asignatura concreta que no hay forma de aprobar, te contactamos con alguien que ya ha hecho la asignatura, que ya ha sufrido a ese profesor”, puntualiza Llonch. Si el aprendizaje colaborativo, como defiende, es el futuro, la mejor forma de aprender es haciéndolo entre estudiantes.

La startup pone en contacto a estudiantes universitarios que requieran ayuda en asignaturas concretas con otros alumnos que ya las hayan cursado unos años antes

La plataforma incluye un sistema que establece un ranquin de profesores según su puntuación en las distintas materias para las que ofrecen ayuda (de los estudiantes que quieran compartirla). En función de ello, otros alumnos podrán escoger cuál de ellos consideran más adecuado para ayudarles en su formación. Pero no cualquiera puede ser profesor de Sharing Academy. El requisito es estar aún cursando estudios universitarios o haberlos terminado menos de 5 años atrás. De esta forma se aseguran que el conocimiento que se comparte esté actualizado y garantizan que la ayuda sea útil.

Una vez se establece el contacto entre estudiante y profesor, la sesión particular puede ser presencial o virtual, según mejor se ajuste a las necesidades de ambos. Las nuevas tecnologías, en ese sentido, facilitan el desarrollo de una iniciativa como esta, ya que hay infinidad de opciones para realizar clases particulares online entre los jóvenes. Tras realizar la sesión, los usuarios pueden publicar opiniones y puntuar valorando el servicio obtenido. El servicio, que se ha puesto en marcha hace pocos meses, opera por el momento solo en universidades españolas, aunque la web está en inglés y sus responsables afirman que esperan expandirse a otros países.