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¿Acceso a Internet y habilidades mediáticas? La brecha digital en los adultos en España

La crisis del coronavirus ha calado sin duda en todo nivel y ha hecho evidentes grandes errores en la gestión de los diversos sectores económicos y sociales. Uno de ellos es el digital. Con el ánimo de continuar los estudios y el trabajo, estos se han volcado a la diversidad de plataformas virtuales que existen. Pero, ¿qué pasa con esa parte de la población que no tiene acceso a Internet y/o a los dispositivos que la permiten?, y ¿qué pasa con aquellos que no tienen habilidades digitales e informáticas para hacer un uso adecuado de estas tecnologías?

La brecha digital entre la población se puede ver en términos de sexo, factores socieconómicos, demográficos y de edad. En este artículo nos concentraremos en la brecha digital que desconecta a los adultos en España en esta era de la convergencia y, más aún, en medio de una crisis mundial.

Europa: acceso y uso de internet

Empecemos por situarnos en un ámbito más amplio para luego pasar a la situación concreta española. Según datos de Eurostat, los últimos años ha aumentado de manera general el porcentaje de hogares en la EU-28 con acceso a Internet (89%).

Sin embargo, existen diferencias entre las zonas urbanas y las rurales. Mientras que el 91% de los hogares de las ciudades y el 89% de los hogares de las poblaciones y suburbios acceden a Internet, en las zonas rurales el porcentaje de acceso es de 85%.

Ahora bien, respecto al uso de Internet, Eurostat registró que en el 2018, más de cuatro quintas partes (85%) de todos los particulares en la EU-28, entre 16 y 74 años, utilizaron Internet. Los mayores índices se registraron en Dinamarca, Luxemburgo, los Países Bajos, el Reino Unido, Finlandia, Alemania y Suecia, países en los que al menos 9 de cada 10 particulares utilizaba Internet. En contraste con estos, menos de tres tercios de todas las personas entre 16 y 74 años utilizaron Internet en Italia (74%), Grecia (72%), Rumanía (71%) y el menor porcentaje se registró en Bulgaria (65%).

Como se puede ver también en la tabla anterior, el 2018 más de tres cuartas partes (76%) de las personas de la EU-28 accedieron a Internet diariamente y un 7% adicional utilizó Internet al menos una vez a la semana, pero no a diario. Por tanto, un 83% de ciudadanos fueron usuarios regulares, al menos semanalmente.

En el caso del consumo que se realiza a través de dispositivos móviles, Eurostat registró que el 2018 el 69% de las personas de entre 16 y 74 años en la EU-28 accede a Internet mediante ordenadores portátiles, tabletas y teléfonos inteligentes. Sin embargo, las cifras varían según cada país. En Noruega la cifra alcanza el 89%, y en Dinamarca y Suecia el 88%. Esto en contraste con Grecia, Bulgaria, Rumanía, Letonia y Portugal, donde el uso de Internet móvil oscila entre el 50 y el 60%. Y menor proporción aún se registra en Polonia e Italia, con 49% y 40% respectivamente.

Y respecto al uso de redes sociales, se reporta que más de la mitad de la población de la EU-28 de entre 16 y 74 años participa en estas plataformas. Los países en los que el grado es mayor son Islandia (91%), Noruega (82%) y Dinamarca (79%); mientras que en Eslovenia (49%), Italia (46%) y Francia (42%), el uso de estas plataformas es menor.

A partir de estos datos nos queda claro que la tendencia va al alza a nivel europeo; sin embargo, también es evidente que existen diferencias según países y zonas.

El caso español: la brecha digital que desconecta a la población adulta

Según Eurostat, el acceso a Internet en 2019 de los hogares españoles se registró en 91%. Esto es un aumento del 5% en comparación al año anterior, y de un 21% más en comparación con el año 2013.

Respecto al uso de Internet, el Instituto Nacional de Estadística (INE) de España, reporta que el 2019 el 91.6% de la población española de entre 16 y 74 años lo ha utilizado al menos una vez en su vida. De forma concreta, el 91.7% de hombres entre el mismo rango de edad ha usado esta tecnología. En el caso de las mujeres se reporta la cifra de 91.5%.

Ahora bien, la brecha se hace evidente cuando nos centramos en determinados grupos generacionales. Es mayor el porcentaje de jóvenes entre 16 y 24 años (99.2%) que usa Internet, en comparación con el 87.8% de adultos entre 55 y 64 años, y el 66.4% entre 65 y 74 años.

La diferencia se acrecienta más si hablamos de conocimientos informáticos. Según el INE, solo el 47.8% de españoles entre 55 y 64 años, y el 26.5% entre 65 y 74 años han realizado al menos alguna tarea relacionada con la informática, ya sea copiar o mover ficheros o carpetas, usar un procesador de texto, crear presentaciones o documentos que integren diversos recursos, usar hojas de cálculo en general o usar funciones avanzadas en hojas de cálculo, usar editores de fotos, vídeo o audio, o dominar el lenguaje de programación. Esto contrasta con las cifras registradas en poblaciones menores: 91.5% de jóvenes entre 16 y 24 años realizaron en 2019 al menos alguna tarea informática, y quienes tienen entre los 25 y 34 años la cifra es de 82.6%.

Y por último, en cuanto a habilidades digitales en relación con el uso de Internet o software, la brecha es aún mayor entre la población joven y la adulta. El INEI reporta que el 2019 solo 20.7% de la población española entre 55 y 64 años tiene habilidades digitales básicas. En la misma situación se encuentra el 13% de personas entre 65 y 74 años. Estas cifras son similarmente bajas en los ciudadanos jóvenes, pero esto sucede pues ellos destacan en poseer habilidades digitales avanzadas.

El 67.8% de españoles entre 16 y 24 años tiene habilidades digitales avanzadas. De cerca le siguen los ciudadanos entre 25 y 34 años (55.2%). Esto contrasta con las personas mayores, pues es mínimo el porcentaje de esta población que cuenta con habilidades digitales avanzadas: solo el 18.8% de personas entre 55 y 64 años, y solo el 6.5% de quienes tienen entre 65 y 74 años.

Como se ha visto, la diferencia en el uso que se hace de las TIC es distinto según la edad de las personas. Y si bien resulta positivo saber que el acceso y uso de Internet van en aumento, es necesario también velar por que esto no marque brechas digitales generacionales. La población mayor, al igual que la menor, también necesita además de acceder a Internet, hacer un uso adecuado de las herramientas que este le ofrece.