Tendencias

¿Y si creamos cineclubs en las escuelas?

La iniciativa "European Film Club Pilots" promueve los cineclubs en las escuelas como herramienta de disfrute y para aumentar la pasión por el aprendizaje
Alumnos del IES Salvador Papasseit en Barcelona con los actores de “Barcelona nit d’estiu” Copyright: Eva Alcázar, Asociación Educativa y Cultural Sahrazad

Por Krishna Gabriel Franco Morales, Serena-Zhang Zhuchunmiao y Marta Portalés para Focused 

El proyecto European Film Club Pilots elabora redes de cineclubes en escuelas europeas. En su primera edición activó 150 en España, Rumanía y Chipre y, ahora, en la segunda fase, la organización está activando 300 cineclubs en Georgia, Lituania y Letonia a través de las filmotecas nacionales de los países. Las diferentes instituciones organizan jornadas de formación para padres, encuentros con la industria y proyecciones con el objetivo de ampliar los horizontes de la infancia europea a través del cine.

Mark Higham, director del programa y exdirector de FILMCLUB UK, afirma que “el cine es como una ventana a una visión intercultural”. Respecto a las funciones escolares, el programa de cineclubs favorece el disfrute de la escuela y aumenta la pasión por el aprendizaje. Las habilidades comunicativas y el pensamiento crítico son fomentados a través de las discusiones sobre películas entre los compañeros de clase. Con ello, muchos superan el miedo y la timidez a participar en el aula, pues en ocasiones son demasiado introvertidos para hacerlo, y a través de la participación en el cineclub mejoran la exposición oral. Finalmente, las críticas cinematográficas que escriben los alumnos de las películas que visionan aumentan sus competencias lectoescritoras y les sirve como ayuda transversal en las diferentes asignaturas del programa escolar.

“El cine es como una ventana a una visión intercultural”, afirma el director del programa de cineclubs

Por lo tanto, desde el punto de vista pedagógico, el proyecto tiene como finalidad el desarrollo de competencias múltiples, “se adapta a niños y jóvenes que no aprenden con los métodos de enseñanza tradicionales, así como a los estudiantes que pertenecen a entornos poco favorecidos, ya que no siempre cuentan con acceso a materiales culturales como galerías, teatro, cine, museos, libros… a comparación de alumnos con mayor poder adquisitivo, «con más acceso a cultura y aprendizaje”, como afirma Mark Higham.

Sin duda alguna, muchos profesores se preguntarán por qué es efectivo el uso del cine para llevar el modelo de éxito a otros países. Higham señala que es necesario “analizar los efectos que tienen las películas en la educación de los alumnos y jóvenes; definir el contexto educativo en el que se implementan dichos recursos, así como conocer cuáles son los desafíos del modelo testeado en el proyecto European Film Club Pilots en diferentes países”.

Mark Higham invita a desarrollar ideas por parte de los profesores y al mismo tiempo a desarrollar y testear plataformas online de acceso a materiales audiovisuales específicamente diseñados para la escuela.

Respecto al futuro horizonte del proyecto, Mark Higham propone que “sería ideal una federación de redes de cineclubs en todos los países en la Unión Europea, que puedan compartir información, cooperar, que tengan el apoyo de la industria… donde se pueda contar con una única licencia europea para las escuelas y donde los departamentos de educación financien el lanzamiento de este programa en los centros educativos de cada país”. 

El Programa MEDIA de la Comisión Europea ha financiado el desarrollo de esta primera fase del proyecto coordinado por los socios ActiveWatch en Rumania, Future Worlds Centre de Chipre y la Associació Educativa i Sahrazad Cultural en España (especialmente en Cataluña) con el apoyo y la coordinación de Film Literacy Europe de Reino Unido.